martes 13 de abril de 2010

RETOMANDO, FUSION EMOCIONAL, VOMITO EXPLOSIVO

Retomando, volviendo a escribir en este espacio luego de algunos meses, con el deseo de aportarle algo nuevo: historias y anécdotas propias y ajenas. Todos tenemos anécdotas valiosas para trasmitir. Que mejor que la experiencia del otro para pensar y evaluar esas historias tan parecidas que nos suceden a todos!

Hoy empiezo con una anécdota personal.

FUSIÓN EMOCIONAL

Según Laura Gutman (quien desarrolla extensamente el término en la mayoría de sus libros), la fusión emocional entre la mamá y el bebé (en niños más grandes puede suceder también con el papá) “significa que no hay fronteras entre ‘el campo emocional de la mamá’ y ‘el campo emocional del niño’. Son como dos gotas de agua dentro del océano ” Lo que la mamá siente lo siente el niño, y lo que el niño siente lo siente la mamá.

Personalmente he constatado este fenómeno en varias oportunidades, esta anécdota es una de ellas.

VOMITO EXPLOSIVO

Mi hija tenía 3 años (en un par de meses cumple 7) Mi esposo y yo vivimos lejos (para lo que consideramos lejos los nacidos en un pequeño país como Uruguay) de la ciudad que nos vio nacer, por lo que algunas veces recibimos de allí visitas de amigos. Son visitas bastante esporádicas, por lo que para nosotros son fines de semanas muy especiales.

El problema en esta ocasión fue que a pesar de que nos gusta mucho recibir a estos amigos, ambos estábamos por esa época bastante agotados, y deseábamos, los pocos fines de semana que no viajábamos, (lo hacíamos fin de semana por medio para ver a la hija mayor de mi esposo), quedarnos en nuestra casa, tranquilos y fundamentalmente solos para descansar. Pero como las visitas eran tan esporádicas y se trataba de amigos que queremos mucho, no pudimos reconocer o admitir que no deseábamos recibirlos en ese momento.

Así nos aprontamos para su llegada, pero la fusión emocional con nuestra hija saco a luz lo que ninguno se había atrevido a admitir, y lo hizo saber al poco tiempo que llegaron, nada más ni nada menos que vomitando explosiva e inesperadamente sobre uno de los invitados!

Nuestra sorpresa fue inmensa ya que nuestra pequeña no había mostrado ninguna señal de malestar. Tarde parte del fin de semana en percatarme lo que estaba sucediendo, y cuando lo hice hable con ella de lo que nos pasaba a su papá y a mi, pero los invitados ya estaban y no se marcharían hasta el día siguiente, así como nuestro malestar y el de ella. Ella no se recuperaba y se negaba a tomar la medicina para sentirse mejor. No la forcé, sabía que se recuperaría de forma inmediata cuando la visita se fuera. No tardaron de salir por la puerta de mi casa que su carita se transformo y supe de inmediato que ya no debía preocuparme más. No hubo más fiebre ni vómitos y ella volvió a su acostumbrada tranquilidad y alegría.


Mi esposo y yo la pasamos muy mal por no percatarnos de lo que nos pasaba, ni hablar de mi hija. Sufrimos todos las consecuencias de una situación que se podría haber evitado, además de no disfrutar la visita ni agasajar a nuestros invitados como nos hubiera gustado de haber postergado la visita para cuando estuviéramos en condiciones de recibirla.

Fue una lección aprendida que intentamos no volver a repetir!

6 comentarios:

  1. Hola, María!!!

    Qué bueno que has vuelto!!!

    Muy interesante esta anécdota que has contado.

    Cuento algo que no sé si puede considerarse fusión emocional.

    A mi hija, de 33 meses, la acuesto en su camita desde hace un par de meses, aunque duermo yo con ella la mayor parte de la noche.

    La acuesto en su camita, básicamente para tener su padre y yo un poco de tiempo en nuestra cama, para leer, charlar... y alguna otra cosa, jejeje... Y después me voy a dormir con ella, cuando se despierta y me reclama.

    Pues bien: su despertar siempre ocurre cuando yo pongo la cabeza en la almohada de mi cama, con disposición de dormir. O sea, puedo quedarme abajo en la cocina, o en el ordenador.. puedo subir a mi cama y ponerme a leer, puedo subir con su padre y charlar, ducharnos o hacer el amor... que ella, que está durmiendo desde más o menos las 9 de la noche en su habitación, no se despierta hasta que yo termino todo y pongo la cabeza en la almohada para dormir. Sea la hora que sea, más temprano o más tarde (no depende de la hora) ella se despierta y me reclama en ese justo instante.

    Entonces yo voy, y ya duermo el resto de la noche con ella.

    ¿Es eso fusión emocional? Desde luego, es magia!!!

    Besos!!!

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  2. Hola Ileana, muchas gracias por compartir tu historia y la grata bienvenida!!!

    Tu historia me resuena mucho, ya que son varias las mamás que cuentan como sus pequeños las reclaman apenas ellas apoyan sus cabezas en la almohada. Algunas se preguntan porque es en ese preciso instante en que ellas se disponen a descansar cuando sus bebés o pequeños deciden llorar, o pedir agua, o la teta, o el bieberón, o lo que sea. Es que justamente ese es el instante en que muchas mamás están por PRIMERA VEZ EN EL DIA disponibles enteramente para ellos. El bebé o niño pequeño reclama presencia y contacto, y si bien no sea tu caso el tener solo ese instante disponible para ella, evidentemente ella aún no esta dispuesta a perder el contacto y presencia durante la noche, aún lo necesita, quizás para compensar esas horas del día en que no pueden estar juntas, y probablemente tu también desees no perder la cercanía que pueden compartir en la noche. Creo que podríamos hablar de una necesidad de seguir fusionadas, que si bien se refiere a lo intangible desde lo emocional, se logra con presencia física real, de contacto y de mirada.

    Tu niña estaba acostumbrada a esas horas nocturnas de cercanía y seguramente no sea para ella (y me huele que para ti tampoco del todo!) el momento de abandonar ese tiempo de estar juntas, aunque sea durmiendo!!!

    Me parece que esta bueno el arreglo si tú te sientes cómoda con él, te permite tener el espacio de privacidad y exclusividad con tu pareja, y también para lo que necesites hacer durante esas horas de la noche y una vez que decides dormir puedes volver con tu pequeña. Seguramente algún día ella no te reclame, y paulatinamente esos días irán dejando de ser la excepción a ser la regla, cuando este pronta para dormir sola.

    Te cuanto algo parecido que me paso. Cuando mi hija tenía tan sólo 18 meses por insistencia de mi esposo y mi propio deseo de recuperar un espacio con él, la mude a otro cuarto. Claro que la mayoría de las noches terminaba durmiendo en algún momento con ella. A sabiendas de que esto ocurriría, había instalado una cama de una plaza junto a su cuna. Poco antes de que cumpliera los dos años había vuelto a traer su cuna junto a nuestra cama, de manera que con tan sólo estirar la mano la tocaba.
    El arreglo no había funcionado ni para mi esposo ni para mi, ya que a él no le gustaba terminar todas las noches durmiendo sólo y a mi no me gustaba dejar de dormir con uno para dormir con el otro. Victoria compartió el cuarto con nosotros hasta los cuatro años y medio, momento en que por voluntad propia empezó a dormir en el suyo.

    Desde entonces en forma esporádica nos pide que la acompañemos, cuando se despierta por la noche, hasta que se vuelva a dormir. La mayoría de las veces voy yo, pero algunas veces es mi esposo el que la acompaña.

    Creo que cada familia debe encontrar su mejor manera de pasar la noche. Pero debe ser una modalidad que sirva a todos sino tarde o temprano termina repercutiendo en uno o varios miembros en forma negativa.


    Se me fue largo el tema, mejor corto por aquí y lo retomo en algún post! Muchas gracias Ileana por tu aporte que seguramente muchas somos las mamás que nos sentiremos identificadas con tu historia!

    Besos!!!

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  3. Gracias, María!!! Es bueno saber que le ocurre a más niños-mamis, jejje...

    A mí no me molesta, sé que estaré con ella mientras ella me necesite, sólo que me pareció "mágico", y quise compartirlo.

    Yo me voy con ella cuando ella me reclama, y de momento, este modelo nos funciona, mi marido trabaja mucho y también descansa mejor quedándose él solo en la cama, que cuando estamos los tres. Aunque hay muchas noches que nos quedamos los tres en la cama, o que en algún momento volvemos los tres...

    El asunto, como bien dices, es descansar y que los tres sintamos nuestras necesidades afectivas atendidas.

    Besos y muchas gracias!!!

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  4. Tienes toda la razón: la conexión con nuestros hijos ES MAGICA y me alegro que disfrutes de esta magia!!!
    También espero que cada vez sean más las mamás que puedan encontrar su manera de descansar y saciar las necesidades emocionales de sus hijos y propias!!!
    Gracias a ti, un beso grande!

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  5. Hola María!
    Yo he pasado con mi hija por distintos momentos donde no solo habia conexion, sino tambien hasta confusión (que termina en fusión).
    Durante los primeros meses de mi hija mientras to dormía muchas veces me era díficil ubicarme en donde estaba yo (muy loco, si) porque me sentía tanto en mi cama como en el cochecito donde mi hija dormía al lado mío. También me pasaba con la sensación de hambre, me despertaba a mitad de la nohce porque había sentido hambre y cuando estaba 100% despierta me daba cuenta de que la que andaba buscando la teta era ella.
    Ahora nos pasa algo diferente, y es que cuando yo me despierto inmediatamente ubico mentalmente a mi hija en la casa, la mayoría de las veces ella está durmiendo en su cama y en el momento en que yo siento que la ubiqué ella se despierta, yo siento como si la enganchara y la sacara del sueño, para poder hacer uso de al menos un rato en la mañana para estar conmigo misma lo que hago ahora (no me pongan cara de "que mujer mas loca", eh?) es poner un vasito con agua cerca de su cama y en vez de "enganchar" a mi hija lo que hago es pensar en el agua e imaginarme que me sambullo, jaja, y funciona!
    Saludos!

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  6. Hola Avril!
    Bienvenida a este espacio, muchas gracias por contarnos estas hisorias de fusión tan asombrosas con tu hija! Muchas mamás nos sentimos un poco locas por estas vivencias, pero cuando escuchamos otras historias similares nos tranquilizamos(o al menos sentimos que no somos las únicas con algún tornillo suelto, jeje) La idea del vaso me parece genial, sobre todo porque te funciona! Si hubiera podido ser tan creativa y abierta, quizás podría haber encontrado algo que me diera un poco más de tiempo cuando lo necesitaba, cuando mi hija era más pequeña.

    Ya anduve pispeando tu blog...y me quede con ganas de leer más! cuando tenga más tiempito vuelvo!

    Muy emocionada de encontrar otra uruguaya por estos rincones del ciberespacio! Por lo que pude ver, mi imagino que te formaste como doula en el IPU? Yo hice el curso en el 2006, de casulaidad nos habremos cruzado??? Si quieres podes comunicarte conmigo por mail,
    besos!

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