miércoles 26 de agosto de 2009

Cuando el deseo de ser madre se ve frustrado


¿Cuáles son las emociones por las que atraviesa una mujer con dificultades para concebir o que ha perdido embarazos en forma reiterada?

Todas las mujeres que atravesamos dificultades reproductivas hemos pasado por experiencias similares.

Generalmente hemos pasado varios años cuidándonos con miedo a que se produjera un embarazo no deseado, con un agregado de carga negativa cuando provenimos de familias “chapadas a la antigua” donde un embarazo en la etapa de noviazgo hubiera sido tomado como una vergüenza difícil de sobrellevar (independiente del hecho de que nosotras realmente hubiéramos considerado un embarazo en ese momento una real catástrofe para nuestra vida)

En otros casos la situación presente se puede agravar por el hecho de que en algún momento de nuestra adolescencia o veinti-tantos hemos quedado embarazadas y optamos por abortar y ahora que realmente queremos un hijo…este no llega!, no hay lógica que aplaque el sentimiento de culpa y castigo que nos acompaña en esta situación.

Primero atravesamos la etapa de expectativa, cuando decidimos con nuestra pareja emprender la búsqueda. Abandonamos las pastillas que nos han acompañado durante años, o dejamos los preservativos abandonados en la mesa de luz. Qué emoción!!! Esa idea que dio vueltas en nuestra mente tanto tiempo por fin se puede concretar…pero los meses empiezan a transcurrir…y nosotras después de tanto cuidado…pensando que las probabilidades de un embarazo a pesar de que tomáramos pastillas o usáramos preservativos (con nuestro miedo a que se pudiera romper!) eran tan altas!

La ansiedad nos empieza a inundar. Probablemente nuestra pareja no entienda porque nos preocupamos tanto, pero él no vive la experiencia de la menstruación cada mes, lo que antes nos dejaba tan tranquilas, HOY NOS SEÑALA LO QUE NO ES, LO QUE ESTA VEZ NO OCURRIO, LO QUE NO HAY. La presencia nos señala la ausencia….No hay manera de que mujeres y hombres podamos vivir esta experiencia de la misma manera, por eso necesitamos más que nunca dialogar mucho y respetar la vivencia del otro aunque sea muy distinta de la propia.

Cada mes vivimos la esperanza de mitad de ciclo y la desilusión que acompaña la primera mancha de sangre. Cada vez se vuelve más insoportable la angustia. Así como transcurren los meses nuestra vivencia de determinadas situaciones se va modificando drásticamente. Con la ilusión de los primeros meses nos deleitábamos mirando vidrieras con ropa de bebés, cochecitos, ropa para embarazadas, imaginándonos como nos veríamos con una panza voluptuosa, quizás preocupadas por la figura que inevitablemente sufriría alteraciones…Mirábamos a otras mamás pasar con sus cochecitos o sus panzas abultadas y nos imaginábamos que pronto nosotras estaríamos en la misma situación.

Después de 3, 6, 9 meses, para cada mujer los tiempos pueden ser distintos, ya no vemos con tanto agrado todo esto, incluso nos empieza a doler, nos angustia, nos hace llorar. Incluso ya no queremos ver a nuestra amiga embarazada (Y ENCIMA NO LO ESTABA BUSCANDO!), o ir a la casa de los suegros donde no dejan de preguntar para cuando…

Finalmente luego de un tiempo, seis meses, un año, dos, depende de la tolerancia de cada uno a la espera y la información que nos llega(ni hablar cuando tenemos más de treinta y por todos lados nos bombardean con que nos estamos poniendo viejas para tener hijos!) recurrimos al médico. En algunas ocasiones (por no decir en la mayoría) vamos a salir bastante asustadas de esta primera consulta de donde nos pueden hablar hasta de menopausia prematura?! Seguramente saldremos con la certeza que debemos hacer algo y pronto. Empiezan los exámenes. Algunas salimos de ellos con el alivio y el desconcierto de que esta todo bien. No hay problemas de ovulación, los espermatozoides de nuestra pareja son lo que deberían ser, entonces que pasa?? Nos sugieren esperar un poco más o hacer estudios de mayor complejidad a ver si buscando con lupa encontramos algo. Puede que efectivamente se encuentre algún problema, lo cual nos entristece pero paradójicamente nos alivia a la vez, bueno, entonces SI sucedía algo.

Comenzamos una segunda etapa en este recorrido: los tratamientos de baja y alta complejidad. Sea cual sea al que nos sometamos, inevitablemente vamos a entrar en una vorágine agotadora. Horarios, muestras, inyecciones, nuestra sexualidad mediada, medida y controlada. Nos sumergimos en una montaña rusa de emociones: de la esperanza a la desilusión en cuestión de días o semanas. Terminamos agotados, física y emocionalmente. Financieramente en banca rota. Seguramente nos encontremos profundamente deprimidas, sobre todo cuando nos hemos sometido a varios intentos de una o varias técnicas de baja o alta complejidad (o travesado todas las que nos hayan sugerido y hayamos podido costear!)
Ninguna mujer debería pasar por esto sin el apoyo adecuado, sin embargo este es lo último que solemos considerar. Quiza si comprendieramos lo importante que es estar bien para lograr los objetivos deseados nuestras prioridades en cuanto al bienestar personal cambiarían...llega un punto en que debemos parar y reflexionar sobre las decisiones que estamos tomando.






10 comentarios:

Martha dijo...

Hola!!

Maria, es un tema que encierra muchas emociones y sentimientos, y comparto muchas cosas que dices....Gracias por compartirnos tan excelente información, tienes un sitio muy interesante, muchas felicidades!!!

Te dejo un saludo cariñoso y muchas gracias por visitarnos, leernos y seguirnos!!

Espero que sigamos en contácto!!

Martha
http://besodeamor-david.blogspot.com/

María dijo...

Hola Martha,
Que gusto ver tu comentario! Muchas gracias a ti por la visita!! Seguro que seguiremos en contacto.
Un saludo afectuoso para ti también!

RECREO dijo...

María... qué bueno encontrar palabras que nombren sentimientos tan profundos y sombríos, poder encontrar quienes nos acompañen amorosamente en estos procesos de búsqueda y entendimiento, es realmente NUTRITIVO...
Besos hgrandes desde B. Aires,
Roxana Ale
PD Ya estamos como seguidoras de tu Blog!

María Giachino dijo...

Hola Roxana,
Como decis siempre es bueno que en medio del dolor podamos encontrar alguien que lo nombre y nos pueda sostener para bucear donde no nos animamos,como en este caso, donde tu apoyo me nutre y me da más fuerzas para seguir por mi camino,
un beso grande desde Mdeo

Ileana dijo...

No te había contado que mi hija es el resultado feliz de un tratamiento de FIV/ICSI.
Esa es la otra parte del proceso en el que me toca seguir creciendo. Pagaría lo que no tengo por tener un embarazo natural, fíjate, ya no solo por tener otro hijo, sino por quedarme embarazada de manera natural.
Espero que podamos hablar de esto en algún momento en privado.
Besos!!!

María dijo...

No lo sabía, me ha sorprendido, y a la vez emocionado al confirmar una vez más que, independientemente de nuestra historia o de la manera que nuestros hijos hayan llegado a nosotras, las mujeres podemos empezar a intentar darle un vuelco a la historia de nuestros hijos.

Más allá de los tratamientos para lograr el embarazo, más allá de los partos violentos con forceps(así nació mi hija)y sin ellos también, de las cesáreas innecesarias, o de las historias de violencia o desamparo previo a las adopciones, las mamás podemos, con conciencia, superar estas historias y elegir transitar un camino diferente que haga toda la diferencia para nosotras y nuestros hijos.

Cuando quieras lo charlamos,

un beso grande!

Daniela dijo...

Hola María, realmente relatas exactamente lo que le ocurre a una mujer cuando busca un embarazo y este no llega. Yo lo pasé, por suerte tuvo final feliz porque después de 2 años quedé embarazada con icsi y mi bebé llegó finalmente. Ya que vos seguramente estás en contacto con muchas mujeres que necesitan ayuda, quería comentarte que yo me atendí con el Dr Rey Valzacchi de Procrearte. Idependientemente del resultado, considero que es un profesional excelente y un persona muy humana. Tal vez lo quieras tener en cuenta ya que en esta busqueda a veces uno se topa con gente muy inescrupulosa.
Saludos

María dijo...

Gracias Daniela por acercarnos tu historia, siempre es bueno recomendar a otros, que recién empiezan la búsqueda de profesionales que los ayuden, a quien sentimos que nos ha acompañada de forma humana en un momento tan difícil, sobre todo porque, como bien decís, esto lamentablemente no siempre sucede.
besos

La Peregrina dijo...

Leo tus palabras y siento como que estuvieses relatando mi vida. Que duro es este proceso de tratar de quedar embarazada! Pero, en cierta medida, es un gran alivio saber que hay gente que pasa por lo mismo... como que nos da fortaleza. Gracias!

María dijo...

Sin lugar a dudas contar con el relato de otros que han pasado por lo mismo nos da fuerza para seguir adelante, nos hace sentir menos "solos", en un momento en el que necesitamos más que nunca no estarlo!, gracias a ti por brindar un comentario, que también va a ayudar a otras mujeres a sentirse menos "solas"!

Publicar un comentario en la entrada

Gracias por dejar tu comentario!

Datos personales

María Giachino
Ver todo mi perfil